Se hace público el resultado del II Concurso Iberoamericano de Luthería 2026.

El Programa Iberorquestas Juveniles tiene el placer de anunciar el fallo del II Concurso Iberoamericano de Luthería, fallado en la ciudad de Oporto (Portugal) el 22 de abril de 2026, coincidiendo con el inicio del XXXIV Consejo Intergubernamental del Programa.

Este concurso no es un certamen abierto al mundo de la luthería: es, deliberadamente, algo más íntimo y significativo. Concebido como un reconocimiento a la trayectoria de quienes han formado parte, a lo largo de los años, del Taller Multinacional de Luthería —proyecto común del Programa que reúne cada verano a luthiers en formación de los países miembros—, la convocatoria está reservada exclusivamente a sus participantes veteranos. No compiten entre sí desconocidos: compiten personas que han compartido talleres, errores, descubrimientos y herramientas durante años.

De no saber nada a construir un instrumento

La historia de quienes hoy concursan es, en sí misma, una historia del Programa. Muchos de ellos llegaron al Taller Multinacional de Luthería sin conocimientos previos: no sabían leer una clavija desgastada, no habían sostenido nunca un cepillo de luthier o no tenían claro qué diferencia un alma de un filete. Año tras año, bajo la guía del maestro Lionnel Genovart, docente del Programa, fueron adquiriendo las competencias propias de un oficio que combina precisión técnica, sensibilidad acústica y paciencia artesanal.

La experiencia ha demostrado, además, una relación directa entre la construcción y la capacidad de intervención en reparaciones: quien ha construido un instrumento desde cero —ha calibrado sus tapas, ha ajustado su puente, ha tensado sus clavijas— comprende su estructura de un modo que ningún manual puede sustituir. El concurso nació, precisamente, para reconocer ese recorrido.

Una exigencia creciente: del violín a la viola

La primera edición del Concurso, celebrada en Río de Janeiro en el marco del XXXII Consejo Intergubernamental (abril de 2025), estuvo dedicada al violín. Ocho instrumentos, procedentes de Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Uruguay, fueron evaluados por el jurado, que destacó el nivel alcanzado por sus constructores.

Esta segunda edición da un paso adelante: la categoría es la viola. El cambio no es cosmético. La viola exige mayor volumen de caja, mayor complejidad en la calibración de las tapas para equilibrar proyección y timbre, y un trabajo más delicado en la relación entre medidas internas y la respuesta acústica en graves. La progresión —violín, viola, y en ediciones futuras, previsiblemente, el cello— refleja la lógica del Programa: sumar complejidad conforme la comunidad de luthiers gana experiencia y seguridad.

El jurado 

La elección de Oporto como sede del XXXIV Consejo dio al Programa la oportunidad de contar con un jurado de excepción, integrado por tres especialistas portugueses que aportan perspectivas complementarias —constructiva, interpretativa y pedagógica— sobre el instrumento evaluado.

Joaquim Capela — Luthier Perteneciente a la familia Capela, la única dinastía de luthiers portugueses con reconocimiento internacional sostenido, Joaquim es nieto del legendario Domingos Capela y portador de una tradición familiar construida en Espinho a lo largo de varias generaciones. Premiado en concursos internacionales, su presencia en el jurado aporta el rigor técnico más exigente en la evaluación de la construcción: medidas, calibraciones, calidad del encolado, materiales y acabado del barniz.

Evandra Gonçalves — Violinista, Orquestra Sinfónica do Porto Casa da Música Intérprete con vasta experiencia en contexto orquestal, Evandra Gonçalves es violinista de la Orquestra Sinfónica do Porto Casa da Música. Su papel en el jurado es el de quien ejecuta los instrumentos en la prueba acústica —detrás de un panel que garantiza el anonimato— y evalúa desde la perspectiva de quien toca: proyección, timbre, equilibrio entre cuerdas, comodidad de ejecución y rendimiento en diferentes posiciones.

António Pereira — Especialista en viola d'arco Profesor de instrumento en la Universidad de Aveiro, en la ESART (Castelo Branco) y en la Escola Profissional de Música de Espinho, António Pereira combina una sólida carrera académica con el conocimiento profundo de la viola como instrumento específico —su morfología, sus particularidades acústicas y sus exigencias técnicas—. Su perfil garantiza la dimensión pedagógica y de especialidad del fallo.

Completan el jurado, con voz pero sin voto, el maestro Lionnel Genovart, docente del Programa de Luthería, y el maestro Ariel Britos Navas, Presidente del Programa Iberorquestas Juveniles y representante de Uruguay, quien aporta la perspectiva institucional del certamen.

Los premios

El primer premio está dotado con 2.500 USD y un Certificado de Excelencia ha sido concedido a Richard Capa, participante de Ecuador.

 

El segundo, con 600 USD y un Certificado de Mérito ha recaído en el también ecuatoriano Romy Miller mientras que el tercero, con 400 USD y un Certificado de Reconocimiento ha sido para Sergio Silva, originario de Uruguay.
 

El fallo se comunicó durante el XXXIV Consejo Intergubernamental celebrado los días 22-24 de abril en Oporto, Portugal, y cada país organizará un evento de premiación específico para cada galardonado.

¡Enhorabuena a todas las personas participantes y, muy especialmente, a quienes han resultado premiadas!